📖 Biblia Tranliteral Hebreo-Griego Español

Santiago Capitulo 5

Ἄγε νῦν, οἱ πλούσιοι, κλαύσατε ὀλολύζοντες ἐπὶ ταῖς ταλαιπωρίαις ὑμῶν ταῖς ἐπερχομέναις.

1

Vamos ahora, vosotros los ricos, llorad, lamentándoos por las miserias que vienen sobre vosotros.

Áge nyn, hoi ploúsioi, klaúsate ololýzontes epì tais talaipōríais hymōn tais eperchoménais.

ὁ πλοῦτος ὑμῶν σέσηπεν, καὶ τὰ ἱμάτια ὑμῶν σητόβρωτα γέγονεν·

2

Vuestra riqueza se ha corrompido, y vuestros vestidos han sido consumidos por la polilla.

Ho ploûtos hymōn sésēpen, kai tà himátia hymōn sētóbrōta gégonen.

ὁ χρυσὸς ὑμῶν καὶ ὁ ἄργυρος κατίωται, καὶ ὁ ἰὸς αὐτῶν εἰς μαρτύριον ὑμῖν ἔσται καὶ φάγεται τὰς σάρκας ὑμῶν ὡς πῦρ. ἐθησαυρίσατε ἐν ἐσχάταις ἡμέραις.

3

Vuestro oro y vuestra plata se han oxidado, y su corrosión servirá de testimonio contra vosotros, y devorará vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros en los últimos días.

Ho chrysòs hymōn kai ho árgyros katíōtai, kai ho iòs autōn eis martyrion hymîn estai kai phágetai tàs sárkas hymōn hōs pŷr. Ethēsaurísate en eschátais hēmérais.

ἰδοὺ ὁ μισθὸς τῶν ἐργατῶν τῶν ἀμησάντων τὰς χώρας ὑμῶν, ὁ ἀπεστερημένος ἀφ’ ὑμῶν, κράζει, καὶ αἱ βοαὶ τῶν θερισάντων εἰς τὰ ὦτα Κυρίου Σαβαὼθ εἰσεληλύθασιν.

4

He aquí, el salario de los trabajadores que cosecharon vuestros campos, el cual les fue retenido por vosotros, clama. Y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Κύριος Σαβαώθ (Kyrios Sabaōth — Señor de los Ejércitos).

Idoù ho misthòs tōn ergatōn tōn amēsántōn tàs chōras hymōn, ho apesterēménos aph’ hymōn, krázei, kai hai boaì tōn therisántōn eis tà ōta Kyríou Sabaṓth eiselēlýthasin.

ἐτρυφήσατε ἐπὶ τῆς γῆς καὶ ἐσπαταλήσατε, ἐθρέψατε τὰς καρδίας ὑμῶν ἐν ἡμέρᾳ σφαγῆς.

5

Habéis vivido en deleites sobre la tierra y os habéis entregado al lujo. Habéis engordado vuestros corazones para el día de la matanza.

Etryphḗsate epì tēs gēs kai espatalḗsate, ethrépsate tàs kardías hymōn en hēméra sphagēs.

κατεδικάσατε, ἐφονεύσατε τὸν δίκαιον· οὐκ ἀντιτάσσεται ὑμῖν.

6

Habéis condenado, habéis dado muerte al justo; él no os opone resistencia.

Katedikásate, ephoneúsate tòn díkaion· ouk antitássetai hymîn.

Μακροθυμήσατε οὖν, ἀδελφοί, ἕως τῆς παρουσίας τοῦ Κυρίου. ἰδοὺ ὁ γεωργὸς ἐκδέχεται τὸν τίμιον καρπὸν τῆς γῆς, μακροθυμῶν ἐπ’ αὐτῷ ἕως λάβῃ πρόϊμον καὶ ὄψιμον.

7

Tened paciencia, pues, hermanos, hasta la παρουσία (parousía — venida, presencia, llegada oficial) del Señor. Mirad cómo el agricultor espera el precioso fruto de la tierra, siendo paciente con él hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía.

Makrothymḗsate oûn, adelphoí, héōs tēs parousías tou Kyríou. Idoù ho geōrgòs ekdéchetai tòn tímion karpòn tēs gēs, makrothymōn ep’ autō héōs lábē próimon kai ópsimon.

μακροθυμήσατε καὶ ὑμεῖς, στηρίξατε τὰς καρδίας ὑμῶν, ὅτι ἡ παρουσία τοῦ Κυρίου ἤγγικεν.

8

Tened también vosotros paciencia. Fortaleced vuestros corazones, porque la παρουσία (parousía — venida del Señor) se ha acercado.

Makrothymḗsate kai hymeîs, stēríxate tàs kardías hymōn, hóti hē parousía tou Kyríou ēngiken.

μὴ στενάζετε κατ’ ἀλλήλων, ἀδελφοί, ἵνα μὴ κριθῆτε· ἰδοὺ ὁ κριτὴς πρὸ τῶν θυρῶν ἕστηκεν.

9

No os quejéis unos contra otros, hermanos, para que no seáis juzgados. He aquí, el Juez está delante de las puertas.

Mē stenázete kat’ allḗlōn, adelphoí, hína mē krithḗte· idoù ho kritḕs prò tōn thyrōn héstēken.

ὑπόδειγμα λάβετε, ἀδελφοί, τῆς κακοπαθείας καὶ τῆς μακροθυμίας, τοὺς προφήτας οἳ ἐλάλησαν ἐν τῷ ὀνόματι Κυρίου.

10

Tomad, hermanos, como ejemplo de sufrimiento y paciencia, a los profetas que hablaron en el nombre del Señor.

Hypódeigma lábete, adelphoí, tēs kakopathías kai tēs makrothymías, toùs prophḗtas hoi elálēsan en tō onómati Kyríou.

ἰδοὺ μακαρίζομεν τοὺς ὑπομείναντας. τὴν ὑπομονὴν Ἰὼβ ἠκούσατε, καὶ τὸ τέλος Κυρίου εἴδετε, ὅτι πολύσπλαγχνός ἐστιν ὁ Κύριος καὶ οἰκτίρμων.

11

He aquí, consideramos bienaventurados a los que perseveraron. Habéis oído de la perseverancia de Job, y habéis visto el propósito final del Señor, que el Señor es muy compasivo y misericordioso.

Idoù makarízomen toùs hypomeínantas. Tēn hypomonḕn Iṑb ēkoúsate, kai tò télos Kyríou eídete, hóti polýsplagchnós estin ho Kýrios kai oiktírmōn.

Πρὸ πάντων δέ, ἀδελφοί μου, μὴ ὀμνύετε, μήτε τὸν οὐρανὸν μήτε τὴν γῆν μήτε ἄλλον τινὰ ὅρκον· ἤτω δὲ ὑμῶν τὸ ναὶ ναὶ καὶ τὸ οὒ οὔ, ἵνα μὴ ὑπὸ κρίσιν πέσητε.

12

Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento. Que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis bajo juicio.

Prò pántōn dè, adelphoí mou, mē omnýete, mḗte tòn ouranòn mḗte tēn gēn mḗte állon tinà hórkon· ḗtō dè hymōn tò naì naì kai tò où oú, hína mē hypò krísin pésēte.

Κακοπαθεῖ τις ἐν ὑμῖν; προσευχέσθω. εὐθυμεῖ τις; ψαλλέτω.

13

¿Sufre alguno entre vosotros? Que ore. ¿Está alguno alegre? Que cante alabanzas.

Kakopatheî tis en hymîn? Proseuchésthō. Euthymeî tis? Psallétō.

ἀσθενεῖ τις ἐν ὑμῖν; προσκαλεσάσθω τοὺς πρεσβυτέρους τῆς ἐκκλησίας, καὶ προσευξάσθωσαν ἐπ’ αὐτόν, ἀλείψαντες αὐτὸν ἐλαίῳ ἐν τῷ ὀνόματι τοῦ Κυρίου·

14

¿Está enfermo alguno entre vosotros? Que llame a los ancianos de la congregación, y que oren por él, ungiéndolo con aceite en el nombre del Señor.

Astheneî tis en hymîn? Proskalesásthō toùs presbyterous tēs ekklēsías, kai proseuxásthōsan ep’ autón, aleípsantes autòn elaíō en tō onómati tou Kyríou.

καὶ ἡ εὐχὴ τῆς πίστεως σώσει τὸν κάμνοντα, καὶ ἐγερεῖ αὐτὸν ὁ Κύριος· κἂν ἁμαρτίας ᾖ πεποιηκώς, ἀφεθήσεται αὐτῷ.

15

Y la oración de la fe salvará al que está debilitado, y el Señor lo levantará. Y si ha cometido pecados, le serán perdonados.

Kai hē euchḕ tēs písteōs sṓsei tòn kámnonta, kai egereî autón ho Kýrios· kàn hamartías ē pepoiēkṓs, aphethḗsetai autō.

ἐξομολογεῖσθε οὖν ἀλλήλοις τὰς ἁμαρτίας, καὶ προσεύχεσθε ὑπὲρ ἀλλήλων, ὅπως ἰαθῆτε. πολὺ ἰσχύει δέησις δικαίου ἐνεργουμένη.

16

Confesaos, pues, unos a otros los pecados, y orad unos por otros, para que seáis sanados. Mucho puede la oración ferviente de un justo, cuando actúa eficazmente.

Exomologeîsthe oûn allḗlois tàs hamartías, kai proseúchesthe hypèr allḗlōn, hópōs iathḗte. Polỳ ischýei déēsis dikaíou energouménē.

Ἠλίας ἄνθρωπος ἦν ὁμοιοπαθὴς ἡμῖν, καὶ προσευχῇ προσηύξατο τοῦ μὴ βρέξαι, καὶ οὐκ ἔβρεξεν ἐπὶ τῆς γῆς ἐνιαυτοὺς τρεῖς καὶ μῆνας ἕξ·

17

Elías era un hombre de naturaleza semejante a la nuestra, y oró fervientemente para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses.

Ēlías ánthrōpos ēn homoiopathḕs hēmîn, kai proseuchē proseúxato tou mē bréxai, kai ouk ébrexen epì tēs gēs eniautoùs treîs kai mḗnas héx.

καὶ πάλιν προσηύξατο, καὶ ὁ οὐρανὸς ὑετὸν ἔδωκεν, καὶ ἡ γῆ ἐβλάστησεν τὸν καρπὸν αὐτῆς.

18

Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.

Kai pálin prosēúxato, kai ho ouranòs hyetòn édōken, kai hē gē eblástēsen tòn karpòn autēs.

Ἀδελφοί μου, ἐάν τις ἐν ὑμῖν πλανηθῇ ἀπὸ τῆς ἀληθείας, καὶ ἐπιστρέψῃ τις αὐτόν,

19

Hermanos míos, si alguno entre vosotros se extravía de la verdad, y alguno lo hace volver,

Adelphoí mou, eán tis en hymîn planēthē apò tēs alētheías, kai epistréphē tis autón.

γινωσκέτω ὅτι ὁ ἐπιστρέψας ἁμαρτωλὸν ἐκ πλάνης ὁδοῦ αὐτοῦ σώσει ψυχὴν ἐκ θανάτου καὶ καλύψει πλῆθος ἁμαρτιῶν.

20

sepa que el que hace volver a un pecador del error de su camino, salvará un alma de la muerte y cubrirá multitud de pecados.

Ginōskétō hóti ho epistrépsas hamartōlòn ek plánēs hodoû autoû sṓsei psychḕn ek thanátou kai kalýpsei plēthos hamartiōn.

📝 Nota de estudio — Santiago 5

El último capítulo de Santiago comienza con una advertencia solemne a quienes acumulan riquezas injustamente y oprimen a los trabajadores. Santiago recuerda que Dios escucha el clamor de los que sufren y que ninguna injusticia permanece oculta delante del Κύριος Σαβαώθ (Kyrios Sabaōth — Señor de los Ejércitos).

Luego dirige la mirada de los creyentes hacia la παρουσία (parousía), la venida gloriosa del Señor. Así como el agricultor espera con paciencia la cosecha, el creyente debe perseverar con esperanza hasta el cumplimiento de las promesas de Dios.

Santiago presenta a Job como ejemplo de ὑπομονή (hypomonḗ — perseverancia firme). El énfasis no está solamente en el sufrimiento de Job, sino en la fidelidad de Dios que finalmente mostró misericordia y restauración.

En los versículos sobre la oración aparece una de las enseñanzas más completas del Nuevo Testamento acerca del cuidado mutuo dentro de la congregación. La oración de fe, la confesión sincera y la intercesión de unos por otros son presentadas como instrumentos que Dios utiliza para traer restauración, sanidad y fortalecimiento espiritual.

El ejemplo de Elías es especialmente significativo. Santiago destaca que era un hombre de la misma naturaleza que nosotros, mostrando que el poder no provenía de Elías mismo, sino de Dios que responde a la oración realizada con fe.

La carta concluye con un llamado al amor fraternal. Hacer volver a alguien que se ha extraviado de la verdad no es solamente corregir un error, sino participar en la obra restauradora de Dios, ayudando a rescatar una vida del camino de destrucción.

El mensaje central de Santiago 5 es la perseverancia, la esperanza en la venida del Señor, la eficacia de la oración y la responsabilidad de cuidar espiritualmente a nuestros hermanos.

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