📖 Biblia Tranliteral Hebreo-Griego Español

1 Pedro Capitulo 3

1 Pedro Capítulo 3

Ὁμοίως, αἱ γυναῖκες ὑποτασσόμεναι τοῖς ἰδίοις ἀνδράσιν, ἵνα καὶ εἴ τινες ἀπειθοῦσιν τῷ λόγῳ, διὰ τῆς τῶν γυναικῶν ἀναστροφῆς ἄνευ λόγου κερδηθήσονται,

1

Asimismo, las mujeres, estando sujetas a sus propios maridos, para que incluso si algunos no obedecen la Palabra, sean ganados sin palabras, por la conducta de sus esposas.

Homoíōs, hai gynaîkes hypotassómenai tois idíois andrásin, hína kai ei tines apeithoûsin tō lógō, dià tēs tōn gynaikōn anastrophēs áneu lógou kerdēthḗsontai.

ἐποπτεύσαντες τὴν ἐν φόβῳ ἁγνὴν ἀναστροφὴν ὑμῶν.

2

al observar vuestra conducta pura y respetuosa.

Epopteúsantes tēn en phóbō hagnḕn anastrophḕn hymōn.

ὧν ἔστω οὐχ ὁ ἔξωθεν ἐμπλοκῆς τριχῶν καὶ περιθέσεως χρυσίων ἢ ἐνδύσεως ἱματίων κόσμος,

3

Que vuestro adorno no sea el externo: peinados elaborados, joyas de oro o vestidos lujosos.

Hōn éstō ouch ho éxōthen emplokēs trichōn kai perithéseōs chrysíōn ē endýseōs himatíōn kósmos.

ἀλλ’ ὁ κρυπτὸς τῆς καρδίας ἄνθρωπος, ἐν τῷ ἀφθάρτῳ τοῦ πραέως καὶ ἡσυχίου πνεύματος, ὅ ἐστιν ἐνώπιον τοῦ θεοῦ πολυτελές.

4

Sino el ser interior del corazón, con la belleza incorruptible de un espíritu apacible y tranquilo, lo cual es de gran valor delante de Dios.

All’ ho kryptòs tēs kardías ánthrōpos, en tō aphthártō tou praéōs kai hēsychíou pneúmatos, ho estin enṓpion tou Theoû polytelés.

οὕτως γάρ ποτε καὶ αἱ ἅγιαι γυναῖκες αἱ ἐλπίζουσαι εἰς θεόν ἐκόσμουν ἑαυτάς, ὑποτασσόμεναι τοῖς ἰδίοις ἀνδράσιν,

5

Porque así también se adornaban antiguamente las santas mujeres que esperaban en Dios, sujetándose a sus propios maridos.

Hoútōs gàr pote kai hai hágiai gynaîkes hai elpízousai eis Theón ekósmoun heautás, hypotassómenai tois idíois andrásin.

ὡς Σάρρα ὑπήκουσεν τῷ Ἀβραάμ, κύριον αὐτὸν καλοῦσα, ἧς ἐγενήθητε τέκνα ἀγαθοποιοῦσαι καὶ μὴ φοβούμεναι μηδεμίαν πτόησιν.

6

Así como Sara obedeció a Abraham, llamándolo señor. Vosotras habéis llegado a ser sus hijas si hacéis el bien y no os dejáis dominar por ningún temor.

Hōs Sárra hypḗkousen tō Abraám, kýrion autòn kaloûsa, hēs egenḗthēte tékna agathopoioûsai kai mē phoboúmenai mēdemían ptóēsin.

Οἱ ἄνδρες ὁμοίως, συνοικοῦντες κατὰ γνῶσιν, ὡς ἀσθενεστέρῳ σκεύει τῷ γυναικείῳ ἀπονέμοντες τιμήν, ὡς καὶ συγκληρονόμοις χάριτος ζωῆς, εἰς τὸ μὴ ἐγκόπτεσθαι τὰς προσευχὰς ὑμῶν.

7

De igual manera, vosotros maridos, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer, como a un vaso más delicado, y como coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan impedimento.

Hoi ándres homoíōs, synoikoûntes katà gnōsin, hōs asthenestérō skeúei tō gynaikeíō aponémontes timḗn, hōs kai synklēronómois cháritos zōēs, eis tò mē enkóptesthai tàs proseuchàs hymōn.

Τὸ δὲ τέλος, πάντες ὁμόφρονες, συμπαθεῖς, φιλάδελφοι, εὔσπλαγχνοι, ταπεινόφρονες,

8

Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amantes de los hermanos, misericordiosos y humildes.

Tò dè télos, pántes homóphrones, sympatheîs, philádelphoi, eúsplagchnoi, tapeinóphrones.

μὴ ἀποδιδόντες κακὸν ἀντὶ κακοῦ ἢ λοιδορίαν ἀντὶ λοιδορίας, τοὐναντίον δὲ εὐλογοῦντες, ὅτι εἰς τοῦτο ἐκλήθητε, ἵνα εὐλογίαν κληρονομήσητε.

9

No devolviendo mal por mal ni insulto por insulto, sino por el contrario, bendiciendo, porque para esto fuisteis llamados, para heredar bendición.

Mē apodidóntes kakòn antì kakoû ē loidorían antì loidorías, toûnantíon dè eulogoûntes, hóti eis toûto eklḗthēte, hína eulogían klēronomḗsēte.

ὁ γὰρ θέλων ζωὴν ἀγαπᾶν καὶ ἰδεῖν ἡμέρας ἀγαθάς, παυσάτω τὴν γλῶσσαν ἀπὸ κακοῦ καὶ χείλη τοῦ μὴ λαλῆσαι δόλον·

10

Porque el que desea amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua del mal y sus labios para que no hablen engaño.

Ho gàr thélōn zōḕn agapân kai ideîn hēméras agathás, pausátō tēn glōssan apò kakoû kai cheílē tou mē lalēsai dólon.

ἐκκλινάτω δὲ ἀπὸ κακοῦ καὶ ποιησάτω ἀγαθόν· ζητησάτω εἰρήνην καὶ διωξάτω αὐτήν.

11

Apártese del mal y haga el bien. Busque la paz y sígala con perseverancia.

Ekklinátō dè apò kakoû kai poiēsátō agathón· zētēsátō eirḗnēn kai diōxátō autḗn.

ὅτι ὀφθαλμοὶ Κυρίου ἐπὶ δικαίους, καὶ ὦτα αὐτοῦ εἰς δέησιν αὐτῶν· πρόσωπον δὲ Κυρίου ἐπὶ ποιοῦντας κακά.

12

Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones. Pero el rostro del Señor está contra quienes practican el mal.

Hóti ophthalmoi Kyríou epì dikaíous, kai ōta autoû eis déēsin autōn· prósōpon dè Kyríou epì poioûntas kaká.

Καὶ τίς ὁ κακώσων ὑμᾶς, ἐὰν τοῦ ἀγαθοῦ ζηλωταὶ γένησθε;

13

¿Y quién podrá haceros daño si llegáis a ser celosos del bien?

Kai tís ho kakṓsōn hymâs, eàn tou agathoû zēlōtaì génēsthe?

ἀλλ’ εἰ καὶ πάσχοιτε διὰ δικαιοσύνην, μακάριοι. τὸν δὲ φόβον αὐτῶν μὴ φοβηθῆτε, μηδὲ ταραχθῆτε,

14

Pero aun si sufrís por causa de la justicia, sois bienaventurados. No temáis sus amenazas ni os turbéis.

All’ ei kai páschoite dià dikaiosýnēn, makárioi. Tòn dè phóbon autōn mē phobēthḗte, mēdè tarachthḗte.

Κύριον δὲ τὸν Χριστὸν ἁγιάσατε ἐν ταῖς καρδίαις ὑμῶν, ἕτοιμοι ἀεὶ πρὸς ἀπολογίαν παντὶ τῷ αἰτοῦντι ὑμᾶς λόγον περὶ τῆς ἐν ὑμῖν ἐλπίδος, ἀλλὰ μετὰ πραΰτητος καὶ φόβου.

15

Sino santificad a Cristo como Señor en vuestros corazones, estando siempre preparados para presentar defensa ante todo el que os pida razón de la esperanza que hay en vosotros, pero hacedlo con mansedumbre y respeto.

Kýrion dè tòn Christòn hagiásate en tais kardíais hymōn, hétoimoi aeì pròs apologían pantì tō aitoûnti hymâs lógon perì tēs en hymîn elpídos, allà metà praýtētos kai phóbou.

συνείδησιν ἔχοντες ἀγαθήν, ἵνα ἐν ᾧ καταλαλεῖσθε καταισχυνθῶσιν οἱ ἐπηρεάζοντες ὑμῶν τὴν ἀγαθὴν ἐν Χριστῷ ἀναστροφήν.

16

teniendo buena conciencia, para que en aquello en que sois calumniados, sean avergonzados los que difaman vuestra buena conducta en Cristo.

Syneídēsin échontes agathḗn, hína en hō katalaleîsthe kataischynthōsin hoi epēreázontes hymōn tēn agathḕn en Christō anastrophḗn.

κρεῖττον γὰρ ἀγαθοποιοῦντας, εἰ θέλοι τὸ θέλημα τοῦ θεοῦ, πάσχειν ἢ κακοποιοῦντας.

17

Porque es mejor sufrir haciendo el bien, si así lo quiere la voluntad de Dios, que sufrir haciendo el mal.

Kreîtton gàr agathopoioûntas, ei théloi tò thélēma tou Theoû, páschein ē kakopoioûntas.

ὅτι καὶ Χριστὸς ἅπαξ περὶ ἁμαρτιῶν ἔπαθεν, δίκαιος ὑπὲρ ἀδίκων, ἵνα ὑμᾶς προσαγάγῃ τῷ θεῷ, θανατωθεὶς μὲν σαρκί, ζῳοποιηθεὶς δὲ πνεύματι·

18

Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el Justo por los injustos, para llevarnos a Dios. Fue muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.

Hóti kai Christòs hápax perì hamartiōn épathen, díkaios hypèr adíkōn, hína hymâs prosagágē tō Theō, thanatōtheìs mèn sarkí, zōopoiētheìs dè pneumati.

ἐν ᾧ καὶ τοῖς ἐν φυλακῇ πνεύμασιν πορευθεὶς ἐκήρυξεν,

19

En el cual también fue y proclamó a los espíritus que estaban en prisión.

En hō kai tois en phylakē pneúmasin poreutheìs ekḗryxen.

ἀπειθήσασίν ποτε, ὅτε ἀπεξεδέχετο ἡ τοῦ θεοῦ μακροθυμία ἐν ἡμέραις Νῶε, κατασκευαζομένης κιβωτοῦ, εἰς ἣν ὀλίγοι, τοῦτ’ ἔστιν ὀκτὼ ψυχαί, διεσώθησαν δι’ ὕδατος.

20

quienes en otro tiempo fueron desobedientes, cuando la paciencia de Dios esperaba en los días de Noé, mientras se construía el arca, en la cual pocos, es decir, ocho personas, fueron salvadas a través del agua.

Apeithḗsasin pote, hóte apexedécheto hē tou Theoû makrothymía en hēmérais Nōe, kataskeuazoménēs kibōtoû, eis hēn olígoi, tout’ estin oktṑ psychaí, diesṓthēsan di’ hýdatos.

ὃ καὶ ὑμᾶς ἀντίτυπον νῦν σῴζει βάπτισμα, οὐ σαρκὸς ἀπόθεσις ῥύπου, ἀλλὰ συνειδήσεως ἀγαθῆς ἐπερώτημα εἰς θεόν, δι’ ἀναστάσεως Ἰησοῦ Χριστοῦ,

21

Lo cual también, como figura correspondiente, ahora os salva: el bautismo. No como eliminación de la suciedad del cuerpo, sino como la respuesta de una buena conciencia hacia Dios, mediante la resurrección de Jesucristo.

Ho kai hymâs antítypon nyn sṓzei báptisma, ou sarkòs apóthesis rhýpou, allà syneidḗseōs agathēs eperṓtēma eis Theón, di’ anastáseōs Iēsoû Christoû.

ὅς ἐστιν ἐν δεξιᾷ θεοῦ, πορευθεὶς εἰς οὐρανόν, ὑποταγέντων αὐτῷ ἀγγέλων καὶ ἐξουσιῶν καὶ δυνάμεων.

22

quien está a la diestra de Dios, habiendo ido al cielo, estando sujetos a Él ángeles, autoridades y potestades.

Hos estin en dexiā Theoû, poreutheìs eis ouranón, hypotagéntōn autō angélōn kai exousiōn kai dynámeōn.

📝 Nota de estudio — 1 Pedro Capítulo 3

En este capítulo Pedro continúa desarrollando cómo debe manifestarse la vida cristiana en las relaciones diarias. El énfasis principal no está en la apariencia exterior, sino en el carácter transformado por Dios.

Pedro enseña que la verdadera belleza procede del ὁ κρυπτὸς τῆς καρδίας ἄνθρωπος (ho kryptòs tēs kardías ánthrōpos), es decir, la persona interior del corazón. Un espíritu manso y apacible posee gran valor delante de Dios porque refleja el fruto de una vida sometida al Señor.

El apóstol también exhorta a los esposos a honrar a sus esposas como συγκληρονόμοι (synklēronómoi — coherederas) de la gracia de la vida. Esta enseñanza destaca la dignidad espiritual compartida entre ambos delante de Dios.

A continuación, Pedro llama a toda la comunidad de creyentes a vivir en unidad, compasión, amor fraternal, misericordia y humildad. En lugar de devolver mal por mal o insulto por insulto, los discípulos de Cristo son llamados a bendecir, reflejando así el carácter de su Maestro.

Citando el Salmo 34, Pedro enseña que quienes desean disfrutar la vida y agradar a Dios deben apartarse del mal, hacer el bien, buscar la paz y perseguirla diligentemente. Los ojos del Señor están sobre los justos y sus oídos atentos a sus oraciones.

Uno de los llamados más importantes del capítulo aparece en el versículo 15: "Santificad a Cristo como Señor en vuestros corazones." El creyente debe estar siempre preparado para presentar una ἀπολογία (apología — defensa razonada) de la esperanza que posee, pero haciéndolo con mansedumbre y respeto.

Pedro recuerda además que sufrir por causa de la justicia es preferible a sufrir por hacer el mal. El ejemplo supremo es Jesucristo, quien padeció una sola vez por los pecados, el Justo por los injustos, para conducirnos nuevamente a la presencia de Dios.

La obra redentora de Cristo es presentada como completa y definitiva. Su muerte, resurrección y exaltación demuestran su victoria absoluta sobre el pecado, la muerte y todas las potestades espirituales.

El capítulo concluye mostrando a Cristo sentado a la diestra de Dios, con ángeles, autoridades y potestades sujetas a Él. El mismo Señor que sufrió es ahora el Rey exaltado sobre toda la creación.

El mensaje central de 1 Pedro 3 es que los creyentes deben reflejar a Cristo mediante una vida de humildad, paz, buen testimonio y fidelidad, permaneciendo firmes aun en medio del sufrimiento, sabiendo que la victoria final pertenece al Señor resucitado y glorificado.

← Volver a la portada principal